Debido al "boom" de las cámaras digitales, cada vez se revelan menos fotos, y las que hacemos se van metiendo en CD-ROM, lo que nos hace bastante engorroso enseñar las fotos a nuestros conocidos como antes. No es lo mismo traer un pequeño album al salón que tener que irse todos a la habitación del ordenador para ver una pantalla que sin duda muestra menos calidad que una foto impresa en papel.
Evidentemente nos ahorran mucho dinero porque nunca vamos a tener que revelar una foto sin saber si está bien hecha, con luz adecuada o colores bonitos, porque basta con mirar en la cámara para saberlo y borrarla si no nos gusta. Así, podemos luego meter las fotos que queramos revelar en un CD, o simplemente dejar la tarjeta de la cámara para su revelado.
No perdamos la buena costumbre de tener buenas fotos. Que el progreso no nos haga ir hacia atrás en nuestra calidad de vida.