El martes será el día en que representantes de las aseguradoras y los
empresarios de asistencia en carretera se sienten en la misma mesa. En sus manos
ya tendrán el estudio de la Universidad de Alcalá sobre los costes de los
servicios de las grúas. A partir de este documento de referencia, los dos
colectivos deberán ponerse de acuerdo para terminar el paro técnico.
Pero antes, los gruistas de diferentes comunidades se reunirán para establecer
su estrategia. Fuentes del sector consultadas por LAS PROVINCIAS apuntaban ayer
que se planteará la posibilidad de desconvocar el paro como “gesto de buena
voluntad” para iniciar la negociación. Sin embargo, las mismas fuentes se
mostraron pesimistas “porque la intención de los empresarios es continuar hasta
el final”.
Fuentes de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras
señalaron ayer a este diario que no habrá negociación, aunque los gruistas
confían en que finalmente sí se producirá “porque la misma situación se vivió el
verano pasado”.
Además, desde la asociación critican que los empresarios de las grúas no se han
esperado a tener el estudio final para llevar a cabo sus reivindicaciones y
directamente han emprendido la huelga.
El punto de fricción entre compañías de seguros y empresarios radica en el
precio que cobran por los servicios. El informe cifra el coste de un servicio en
49 euros para un vehículo que trabaja al 50% (aproximadamente la mitad del día).
En cambio, si opera al 100% el precio se reduce hasta los 22 euros.
Los gruistas argumentan que es muy difícil encadenar unos servicios con otros y,
por tanto, las grúas siempre están paradas varias horas al día. El sector
considera que se debería aplicar una tarifa cercana al 50%.