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portada letras relatos + El sur - La infancia de México - Seré en N. Y. + Mario Sergio Rayas Chávez

 

"El sur"

Los hombre regresan a casa, su pedazo de suelo aguarda para brindarles descanso. Los ojos negros del infante miran a su padre, esta de vuelta de la ardua faena. Estira su pequeña mano morena en espera de una esperanza con sabor a pan, algo para engañar a la hambruna.

Padre por qué la ausencia
Madre por qué el hambre
Hermano por qué el abandono
Dios por qué tú.

Las tierras abundantes de riqueza, sin esperanza para el campesino. Todo se nubla ante las etnias débiles, por la indiferencia de quienes vivimos en las urbes, tratando de sobrevivir, matando a nuestra víctima o asesino.

Estaría allá con los hermanos, pero es mejor aquí en el calor de mi hogar, contemplando sus caras indefensas a través de la TV.

Besos de plomo reciben de los poderosos. Un ángel se mofa "¿Quién dice que no se puede?"
Seguimos nuestra lucha en otro lugar, debajo de una capucha, en el nombre de la gratuidad de la educación, pidiendo revancha ante del pontífice muerto. Formamos grandes filas de corderos, tal vez busquemos la comunión en brazos de la mediocridad.

Cuánto tiempo, cuánta sangre, cuánta nostalgia por los tiempos perdidos de antaño. Miramos en el baúl de nuestras abuelas épocas mejores, nos queda recordar y preguntar a nuestros mayores por aquellos tiempos cuando "en denantes" eran mejores.

Nuestra verdad esta por llegar, es tiempo de dejar de lamentar, hagamos acto de conciencia, vamos pues a encontrar nuestra responsabilidad perdida, hagamos nuestra labor terrenal, no seamos parte de la estadística, esperan nuestros hijos no natos por nuestro valor.

Derrito mi ira
Levanto la mirada ante mi obra
Juego a ser dios... me toca sonreír
En el nombre de mis hijos y de mis muertos.

Déjame ir... debo ir, tomar decisiones, abatir la corrupción, ordenar en el nombre de los demás. Desperté... mi sueño ha muerto, he venido a leer, enterarme de todos tus actos, hoy juzgaré en negro y blanco.

El veneno de la verdad espera por ti, quien ha marginado tribus, quien ha robado en el nombre de dios, no soy creyente mas de quien no sabe del hambre, de aquel quien no debe formarse en interminables filas para ser callado. Estas mano también pueden crear, y no solo pueden ser creación pasiva, una masa de carne inerte. Estoy vivo buscando las respuestas en mi historia, en la flama del hombre creador, adiós hombre pagano tú puedes seguir buscando en el inframundo.

Sangra la tierra reclama justicia, los ríos de austeridad cierran sus ultimas grietas, vamos hermano caminemos conquistemos con inteligencia el mundo, nuestro mundo, creemos no creamos.

Sigo la huellas del caudillo
Huelo la decisión del sabio
Adopto el valor del redentor
La cordura del anciano.

Hembra compañera de glorias futuras, cúrame el odio y alimenta mi sana intención, no quiero untarme la violencia pero quiero cobrar impuestos por los muertos en el nombre de la justicia adolescente. Mujer de tiernas manos dialoga con mi soberbia, ilumina mis instintos, quiero redimir sin vestirme de Moisés. Mis ojos no miran la luces brillar, la nube de ceguedad ha arropado a mis niñas. Camina junto a mí, no mires mis miedos ellos un día se irán y no sabrán quien fue su dueño. Cara a cara, cómprame un beso en el supermercado de tu alma solo para mí, cuando llegue el ultimo segundo de vida tendré un recuerdo neoliberal.

Hija dejo un intento de mí
Hijo me voy en tu regreso
Hermana cuídame entre tus cosas
Hermano hombro a hombre... va
Madre ojos espías de mis enemigos
Padre valor para escribir.


Me alejo del sur para reconquistar el sur.

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"La infancia de México"

Julio 9, 1999

Escuchamos los reclamos pero miramos a otra parte donde sus tristes caras no hagan eco,
imaginamos un mundo mejor donde no haya niños perdidos en la indiferencia de nuestra
sociedad de tercer mundo y economía neoliberal.

Podría ser un pedazo de carne nuestra, alguna aventura de juventud, quien se acerque a
nuestro auto y pida un pedazo de pan. Pero es más fácil sacar de la billetera la foto en
"Tecnicolor" de nuestro hijo, esperando en la tibia morada, y dejarle el problema a otro.

Hijo mío la riqueza esta regada, la puedes atrapar, solo extiende la mano y la tendrás, ellos
tan solitarios y vagabundos no tienen oportunidad, bastante ocupados están en mitigar el
hambre inagotable, no serán problema.

Es tarde, toma tus cosas, pues la miss espera por ti y no olvides lo "cool" de tener un padre
como yo.

Padre háblame de ellos
De su suerte…
Son tan distintos a mí
Están vestidos de abandono

Las cosas son como son, dios que es tan grande puso nuestras vidas sobre sus manos y nos
llevó a casa. Ellos no son dignos de la piedad divina. Son simples instrumentos celestiales para
recordarnos nuestra fe, son desechos de la humanidad. No sienten… tú si y eso es lo que
importa.

Hermano confía en mí, espero no caer en la tentación, quiero correr a ti, partir el pan en dos,
compartir las penas y alegrías. Toma la mitad del calor de mi cama, cubre tu soledad con mi
compañía infantil. Tendremos mañana una madre compartida, basta mirarnos como hermanos
y nuestras carnes se volverán corazón de madre.

Mis huellas siguen tus pasos perdidos en la urbe, nadie se interesa en nuestra humanidad. El
ultimo ángel partió y se olvidó de nosotros, estamos solos, nos queda la maldad y el odio, con
ellos de nuestro lado y con la violencia de nuestra naturaleza humana nos haremos escuchar
una vez que mudemos de piel y la pubertad nos sorprenda.

Gracias hermano mío, la venganza nos unirá en el futuro, hasta entonces.

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"Seré en N. Y."

Sep. 12, 2001

La oscuridad me ciega y alaba el miedo, dónde la luz, solo ceniza extraviando la vulnerabilidad de mi cuerpo. Siento el calor y la frialdad del acero en la piernas. Quiero regresar a casa, ser un infante de vuelta. No distingo la mano del amigo ni la del enemigo únicamente huelo horror entre los muertos.

Una luz profunda, la posibilidad a tres metros, es una eternidad. Lord piedad al mortal, dios perdona por abandonar la fe. Mañana sí... mañana otra vez de regreso... pero hoy ayúdame.

No pude ver solo escuché como la realidad se alejaba y me dejaba una pesadilla sobre la humanidad. No sé quién he sido o soy, tal vez fui victimario y ahora soy victima. Estoy solo sin patria ni bandera que me rescate, soy simplemente un hombre necesitado de piedad.

Ayer miré en el ojo electrónico... hoy soy parte del elenco. Perdóname hermano hoy siento tu dolor y el temor de desparecer por la mano del hombre. La tumba toma forma, la ultima morada para el americano bien nacido. La oscuridad se alimenta de mi aliento. Ya mi bandera habrá de vengar el silencio de mis labios. Ya otros se encargarán de hallar otro compatriota para empezar de nuevo.

Voces por doquier son muertos reclamando perdón, afuera nuestros hijos desamparados claman venganza y yo solo atrapado aquí no podré conciliar. Alguien habrá de pronunciar mi nombre y los cañones sonarán, en un pequeño momento me vestirán de héroe nacional.

Solía caminar con una bella mujer en "Central Park" sus ojos me recordaban el latir de mi corazón y la tibieza de la sangre. Prefiero morir a mirar la muerte de la democracia, ya no mas justicia en el mundo. Serán otros los hombres, otra lengua hablará e impondrá. Quiero ver nuevamente su rubio cabello perdiendo mis dedos. Besar y probar la bondad del amor. Quiero regresar a casa y enfundarme en el uniforme de "Marine". Los enemigo de América aguardan por los plomos de mi arma.

Pero si he dejado de ser blanco y debo lealtad al Coran, quien soy ahora bajo los escombros y las tinieblas, Ala dame fuerzas temo morir. Quiero escapar no mas dios, no mas super policía quiero ser solo un hombre que puede sangrar y ser curado por la mano del enemigo. Deseo perdonar y ser perdonado.

Hombre bajo la creación del hombre seré parte de los cimientos de la economía, seré ceniza de ingeniería, seré recuerdo, seré causa de venganza, seré estrofa para el poeta, seré recuerdo olvidado.

Se alejan las voces
La oscuridad se desvanece
Dónde van los muertos
Dónde mis huellas

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